“El mayor destructor de la paz es el aborto porque, si una madre puede matar a su propio hijo, ¿qué impedimento hay para que te mate a ti o a mí? No hay nada en medio.”
Mother Teresa fue una monja y misionera albanesa conocida por su labor humanitaria; fundó congregaciones para atender a los pobres y desamparados y recibió reconocimiento internacional por su compasión y servicio.
1910 – 1997
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Significado
Trasfondo y voz
La afirmación nace de una figura ligada a la tradición católica y a una defensa intransigente del valor de la vida desde la concepción. Quiere subrayar que permitir que una madre acabe con la vida de su hijo rompe una barrera moral íntima: si el vínculo más cercano acepta el asesinato, se socava la base ética que protege a todos. Ese argumento combina convicción religiosa con una lógica sobre la fragilidad de las normas que sostienen la convivencia.Consecuencias para la convivencia
El mensaje proyecta una preocupación sobre cómo cambian los límites morales cuando se normaliza determinado acto; supone que el permiso legal o social para terminar una vida privada puede traducirse en mayor inseguridad pública y erosión de la confianza mutua. La postura choca con demandas de autonomía y con complejidades médicas y sociales que muchos señalan, por lo que su fuerza reside tanto en su carga emotiva como en el debate profundo que provoca sobre derechos, responsabilidades y el origen de la autoridad ética.Frases relacionadas
“¡Las armas son malas! Muy poco bueno proviene de la disponibilidad de una bala diseñada para matar a seres humanos.”
“Toda manifestación positiva de la vida es agresiva. Gran parte de la perniciosa inhibición de la agresividad que sufren nuestros niños obedece a la equiparación de "agresivo" con "perverso"”
“La causa de la violencia no es la ignorancia; es el interés propio. Solo la reverencia puede frenar la violencia: reverencia por la vida humana y el medio ambiente.”
“El aborto es la violencia final.”
Más frases de Mother Teresa
“La santidad no es un lujo de unos pocos; es un deber sencillo.”
“La santidad no es el lujo de unos pocos; es simplemente un deber…”
“El milagro no es que hagamos este trabajo, sino que estamos dispuestos a hacerlo.”
“Toquemos a los moribundos, a los pobres, a los solitarios y a los no deseados según las gracias que hemos recibido, y no tengamos vergüenza ni seamos lentos para hacer el trabajo humilde.”
“La mayor enfermedad hoy en día no es la lepra ni la tuberculosis, sino el sentimiento de no ser querido.”