Crear imagen
Elige un fondo:
Significado
El acto de dar según Unamuno
Unamuno propone aquí una distinción incómoda entre lo que alguien solicita y lo que realmente requiere. Quien pide dinero podría necesitar ayuda psicológica; quien demanda consejos podría precisar escucha silenciosa. El filósofo vasco reconoce que el verdadero acto de generosidad implica discernimiento, no obediencia ciega a los deseos ajenos. Esto exige coraje: intervenir con honestidad sobre lo que percibimos como necesario, incluso cuando diverge de lo demandado.
La ingratitud como precio inevitable
La segunda parte encierra la clave del argumento. Cuando actuamos desde nuestra comprensión, no desde la complacencia, asumimos el riesgo de decepcionar. Alguien que recibe lo que necesita pero no pidió frecuentemente lo rechaza o lo resiente. Unamuno no oferece consuelo fácil aquí: simplemente acepta que la incomprensión es el costo de actuar con integridad. La ingratitud no anula la bondad; apenas la acompaña.
Una ética de responsabilidad
Este pensamiento desafía la caridad superficial. No se reduce a calcular qué beneficia más al otro, sino a mantener nuestra responsabilidad ética incluso cuando el resultado sea rechazado. Requiere abandonar la necesidad de ser apreciados para hacer lo correcto.
Frases relacionadas
Más frases de Miguel de Unamuno
“El modo de dar una vez en el clavo es dar cien veces en la herradura”
“La fe no es creer lo que no vimos, sino creer lo que no vemos”
“Lo que creemos que son los motivos de nuestra conducta no son más que sus pretextos”
“La verdadera ciencia enseña, por encima de todo, a dudar y a ser ignorante”
“El progreso consiste en el cambio”