“Andan el pesar y el placer tan apareados que es simple el triste que se desespera y el alegre que se confía.”

Miguel de Cervantes
Miguel de Cervantes

escritor español

1547-1616

Crear imagen

Elige un fondo:

Significado

La dualidad inseparable del sentimiento

Cervantes plantea aquí una paradoja fundamental sobre la naturaleza humana: la tristeza y la alegría no son estados puros y aislados, sino que conviven en una relación indisoluble. Quien cree que puede vivir en el dolor absoluto sin esperanza, o en la dicha sin temores, comete un error grave. La vida real no funciona con emociones puras. El pesar siempre contiene un hilo de posibilidad, y la alegría nunca está completamente libre de vulnerabilidad.

Peligros de la ingenuidad emocional

El pensador que desespera por completo ignora que toda angustia tiene límites y transformaciones. Del mismo modo, quien se entrega ciegamente a la confianza menosprecia los riesgos reales. Cervantes critica la ingenuidad de quien pretende vivir en un solo registro emocional. La sabiduría consiste en reconocer esta coexistencia: aceptar que en el fondo del sufrimiento hay algo que puede cambiar, y que en la satisfacción acecha siempre cierta incertidumbre.

Una invitación a la templanza

Este pensamiento, surgido de una vida marcada por adversidades, propone madurez emocional. No se trata de resignación pasiva, sino de lucidez. Quien comprende esta verdad evita tanto los extremos del derrumbe como los de la ilusión, buscando en su lugar una postura más realista y resistente ante la complejidad de la existencia.

Frases relacionadas

Más frases de Miguel de Cervantes

Miguel de Cervantes

Ver todas las frases de Miguel de Cervantes