“¿No es la cruel voluntad de los adultos, al causar el nacimiento, condenar a los niños al trabajo, la disciplina, la obediencia, la sumisión, la frustración en una guardería, escuela primaria, secundaria, instituto, universidad o ejército, y luego en una fábrica, en un taller, en una empresa o en una oficina? ¿Debemos llamar amor a transmitir esta vileza al cuerpo desde nuestro propio cuerpo?”

Michel Onfray
Michel Onfray

Michel Onfray Hurtado es un filósofo francés defensor de un proyecto hedonista ético y autor de una treintena de libros. Fundador de la Universidad Popular de Caen, reivindica una filosofía ligada al psicoanálisis, la sociología y las ciencias y se sitúa cerca del individualismo anarquista y de la tradición cínica y epicúrea.

1959

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Significado

Contra la domesticación de la infancia

Onfray plantea una acusación frontal: traer a otro ser a la vida supone imponerle un recorrido articulado por la disciplina, la obediencia y la explotación encubierta. Esa trayectoria —desde la guardería hasta la oficina o la fábrica— se presenta aquí como una domesticación sistemática que erosiona la capacidad de elegir. Pregunta, con ironía punzante, si merece llamarse amor el acto que lega al hijo una herencia de sumisión y frustración.

Implicaciones éticas y sociales

La reflexión coloca en debate la reproducción social: las instituciones educativas y laborales no son neutras, sino aparatos que moldean sujetos útiles al orden económico. Contextualizado en la crítica laica y libertaria de Michel Onfray, el argumento obliga a replantear la responsabilidad parental y política: ¿es legítimo engendrar sin cuestionar las estructuras que condicionarán la vida del nacido? La consecuencia es radical: pensar la natalidad como acto ético, no como simple biología.

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