“Una vez más, se puede decir que para amar la justicia y la igualdad de las personas no se necesita un gran esfuerzo de virtud; basta con amarse a uno mismo.”
Abogado, escritor y político francés apodado “el Incorruptible”, fue uno de los líderes más destacados de la Revolución francesa y cabeza de la fracción más radical de los jacobinos. Como miembro del Comité de Salvación Pública dirigió el gobierno durante el periodo del Terror y antes se destacó como juez y defensor de los sectores desfavorecidos en Arras.
1758 – 1794
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Significado
Amor propio como raíz de la justicia
Robespierre plantea que la inclinación por la igualdad puede nacer de algo tan humano como quererse a uno mismo: si uno estima su dignidad y sus derechos, resulta lógico reconocerlos en los demás. De ese modo la solidaridad aparece menos como sacrificio moral y más como extensión práctica del propio interés. La reciprocidad moral queda así enlazada con la autoestima, y la lucha por la igualdad se vuelve comprensible sin exigir heroicidades.Contexto revolucionario y efectos prácticos
Pronunciada durante el fervor republicano, la idea conecta con la ética cívica de la Revolución francesa, que vinculaba virtud pública y bienestar común. Tiene dos caras: favorece la construcción de comunidad cuando el amor propio abre a la igualdad, pero corre el riesgo de justificar actitudes egoístas si esa estima queda cerrada a los demás. También legitima políticas duras cuando el interés propio se interpreta como interés general.Frases relacionadas
“El amor entre personas del mismo sexo es muy valioso, ya que no está motivado por la vanidad ni retenido por la adulación; es genuino y sincero.”
“La amistad perfecta es la de los buenos y de aquellos que se asemejan por la virtud. Ellos se desean mutuamente el bien en el mismo sentido.”
“El amor sólo se da entre personas virtuosas”
“Debemos amar a nuestro país aunque nos trate injustamente.”
Más frases de Maximilien Robespierre
“La debilidad, los vicios y los prejuicios son los caminos de la realeza.”
“El secreto de la libertad está en educar a las personas, mientras que el secreto de la tiranía está en mantenerlas en la ignorancia.”
“Los hombres de todos los países son hermanos, y los distintos pueblos deben ayudarse mutuamente en la medida de sus posibilidades, como ciudadanos de un mismo Estado.”
“La idea más extravagante que puede nacer en la cabeza de un pensador político es creer que basta con que gente armada entre en un pueblo extranjero y espere que sus leyes y su constitución sean acogidas.”
“Nadie ama a los misioneros armados; la primera lección de la naturaleza y de la prudencia es rechazarlos como enemigos.”