“Si las mujeres débiles se extraviaban, sus estrellas tenían más culpa que ellas.”
Poeta y diplomático inglés de la Restauración, conocido por sus versos satíricos y líricos y por desempeñar misiones diplomáticas para el gobierno.
1664 – 1721
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Significado
Prior y su tiempo
Prior, poeta y diplomático de principios del siglo XVIII, escribió con la concisión del epigrama y la ironía social. La alusión a las estrellas funciona como metáfora del determinismo astrológico y cultural de la época: los comportamientos femeninos se interpretaban a menudo como resultado de un destino fuera de su control. Ese recurso retórico permite, en apariencia, suavizar la responsabilidad individual mientras mantiene una jerarquía moral que protege al orden social masculino.Responsabilidad, azar y género
La idea desplaza la culpa desde la persona hacia fuerzas externas, con consecuencias ambivalentes: sirve para justificar desviaciones y, al mismo tiempo, infantiliza al sujeto que «no decide». Leída hoy, la frase revela cómo el discurso puede negar agencia y reproducir desigualdades. También plantea una pregunta ética: ¿hasta qué punto aceptar explicaciones de tipo sobrenatural equivale a perpetuar estructuras que limitan la autonomía?Frases relacionadas
“La vida es una extraña mezcla de azar, destino y carácter”
“El hombre no puede saltar fuera de su sombra”
“Lo único capaz de consolar a un hombre por las estupideces que hace, es el orgullo que le proporciona hacerlas.”
“Olvida uno su falta después de haberla confesado a otro, pero normalmente el otro no la olvida.”
Más frases de Matthew Prior
“Nuestras esperanzas, como halcones encumbrados, apuntan a objetos en aérea altura; el pequeño placer del juego es desde lejos contemplar el vuelo.”
“De la ignorancia brota nuestro consuelo. Los únicos miserables son los sabios.”
“El fin justifica los medios.”
“No menciones lo que no puedas alabar.”
“Trae consigo dulce paz; dondequiera que llega edifica nuestra calma al moldear nuestras vidas; allana los ásperos senderos de la irritable naturaleza y abre en cada corazón un pequeño cielo.”