“A quien las buenas obras no aprovechan y las tiernas palabras no mueven, las malas le domen con duro y riguroso castigo.”

Mateo Alemán
Mateo Alemán

Novelista español.

1547 – 1613

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Significado

La progresión del castigo como última medida

Mateo Alemán plantea una jerarquía moral donde la persuasión precede al castigo. Cuando los actos benevolentes y las palabras compasivas fracasan en transformar la conducta de alguien, entonces interviene el rigor punitivo como recurso final. La idea subyacente apunta a que existen individuos impermeables a la bondad, quienes solo responden ante la severidad. Este pensamiento refleja la mentalidad del Siglo de Oro español, donde convivían concepciones humanistas con prácticas de control social basadas en el miedo.

Implicaciones en la educación y la justicia

La cita revela una visión pragmática, aunque problemática: no todos responden igual a los mismos estímulos. Alemán reconoce que ciertos sujetos requieren métodos distintos, más drásticos. Sin embargo, esto puede justificar fácilmente prácticas coercitivas injustas. La propuesta presupone que el castigo es legítimo cuando el diálogo fracasa, lo que plantea interrogantes contemporáneos sobre rehabilitación versus represión, y cuestiona si la dureza es realmente efectiva para cambiar comportamientos o simplemente es un acto de control.

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