“El horizonte es negro, la tempestad amenaza; trabajemos. Este es el único remedio para el mal del siglo.”
Autor
André Maurois
biógrafo, novelista y ensayista francés
1885-1967
52 frases
“Los caprichos pueden ser perdonados, pero es un crimen despertar una pasión duradera para satisfacer un capricho.”
“El amor físico es un instinto natural, como el hambre y la sed; pero la permanencia del amor no es un instinto.”
“Las mujeres son como los caballos: hay que hablarles antes de ponerles las bridas.”
“El amor perfecto no existe, no más que un gobierno perfecto.”
“Una fórmula para alcanzar la celebridad puede ser ésta: expresar ideas sencillas con claridad, ingenio y cortesía.”
“Sólo la incertidumbre mata los celos.”
“La vida es un juego del que nadie puede retirarse, llevándose las ganancias.”
“No decir más de lo que haga falta, a quien haga falta y cuando haga falta.”
“El primer deber del hombre es desarrollar todo lo que posee, todo aquello en que él mismo pueda convertirse.”
“Todo artista es tan múltiple que el crítico no puede dejar de encontrar en él lo que busca resueltamente y a priori.”
“La acción es lo único que tiene valor. Soñar que se juega al tenis no es nada. Leer libros de tenis no es nada. Jugar al tenis es un gran placer.”
“Casi todos los hombres ganan al ser conocidos.”
“No siempre es la multitud la poseedora de la verdad absoluta.”
“Nada resiste tanto como lo provisional.”
“Saben realmente vivir aquellos que se comparan fundamentalmente con gente que les va peor que a ellos.”
“En una discusión, lo difícil no es defender nuestra opinión, sino conocerla.”
“El amor a lo don Juan no es más que afición a la caza.”
“Con frecuencia el hombre busca una diversión y encuentra una compañera.”
“Las leyes no son crueles ni suaves; son inmutables, y, como tales, previsibles, cuadros fijos en cuyo interior incumbe al hombre diseñar lo mejor que sepa su destino.”