“Los caprichos pueden ser perdonados, pero es un crimen despertar una pasión duradera para satisfacer un capricho.”

André Maurois
André Maurois

Biógrafo, novelista y ensayista francés.

1885-1967

Crea una imagen con esta frase

Elige un fondo:

Significado

La diferencia moral entre lo superficial y lo destructivo

André Maurois establece una jerarquía ética donde los caprichos ocupan un lugar tolerado: son impulsos ligeros, cambios de humor que causamos y superamos sin consecuencias duraderas. El problema surge cuando utilizamos a otra persona para satisfacer esos deseos pasajeros, despertando en ella sentimientos profundos y genuinos. Aquí radica el crimen: hemos generado una asimetría emocional deliberada, donde alguien ama de verdad mientras el otro simplemente jugaba.

La cita adquiere relevancia especial en contextos amorosos. Quien provoca una pasión duradera con intención temporal asume una responsabilidad que luego rechaza. La víctima de este acto queda con heridas emocionales reales, mientras el responsable se marcha como si hubiera cometido una falta menor. Maurois sugiere que la gravedad de una acción reside menos en la intención inicial que en las consecuencias irreversibles que causa en otros.

El mensaje final es incómodo pero claro: podemos ser frívolo con nosotros mismos, pero no tenemos derecho a serlo con los sentimientos ajenos. La diferencia entre un capricho perdonable y un crimen inexcusable está en reconocer si hemos dejado a alguien con cicatrices emocionales.

Frases relacionadas

Más frases de André Maurois

André Maurois

Ver todas las frases de André Maurois