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Significado
Significado y alcance de la metáfora cernudiana
Luis Cernuda articula aquí una reflexión sobre la incertidumbre del destino mediante imágenes naturales que subvierten la pasividad. La fortuna, lejos de ser una fuerza abrupta, se despliega de manera paulatina, casi imperceptible. Las estrellas estivales funcionan como testigos de este proceso lento, mientras que el yo lírico reclama elementos contradictorios: brazos tan firmes como el viento (paradójicamente inestable) y un beso oceánico (inmensidad en la intimidad). La tensión radica en que la seguridad deseada se busca en lo inestable, sugiriendo que la vida exige abrazarse a lo efímero.
Contexto y resonancia emocional
Como poeta del exilio, Cernuda frecuentemente abordó la soledad y la búsqueda de certeza en un mundo hostil. Este fragmento sintetiza esa angustia: necesitamos asideros en lo contingente. La fortuna redonda evoca tanto la rueda medieval como el ciclo eterno, mientras que el ritmo contenido del verso acentúa la paciencia como única estrategia viable. Lo que propone es aceptación sin resignación: aprender a habitar la incertidumbre requiere brazos que aguanten la paradoja misma.
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“Puedes tener el universo, mientras yo tenga a Italia”
“Alégrate de la vida porque ella te da la oportunidad de amar, de trabajar, de jugar y de mirar a las estrellas”
“El amor es como la fiebre: nace y se extingue sin que la voluntad tome en ello la menor parte.”
“Los niños son siempre el símbolo del eterno matrimonio entre el amor y el deseo.”
Más frases de Luis Cernuda
“No es el amor quien muere somos nosotros mismos.”
“Todo lo que es hermoso tiene su instante, y pasa.”
“Las ciudades, como los países y las personas, si tienen algo que decirnos, requieren un espacio de tiempo nada más; pasado éste nos cansan.”
“Porque en la vida no hay más realidades que éstas: un destello de sol, un aroma de rosa, el son de una voz; y aun así de vanas y efímeras son lo mejor del mundo, lo mejor del mundo para mí.”
“Tú justificas mi existencia: si no te conozco, no he vivido; si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.”