“Nosotros en América —y los hombres en toda la tierra— nos hemos enredado con la palabra «igualdad», que no es aplicable al género humano. Ojalá la olvidáramos. Dejemos de usarla en nuestro país: que se la queden los comunistas. No es apta para quienes lanzan sus sueños por los cielos. Sólo sirve para nivelar a la baja a la humanidad.”
Lillian Smith fue una escritora y crítica social del sur de Estados Unidos, conocida por la novela superventas Strange Fruit. Como mujer blanca sureña, defendió públicamente la igualdad racial y de género y trabajó contra la segregación y las leyes de Jim Crow.
1897 – 1966
Crea una imagen con esta frase
Elige un fondo:
Significado
Sobre la palabra igualdad y su carga simbólica
Lillian Smith critica el uso acrítico de la palabra igualdad como si fuera una solución única y universal. Advierte que, cuando se convierte en consigna, puede borrar matices humanos y promover una especie de uniformidad que empobrece aspiraciones individuales y colectivas. Su argumento es una advertencia contra la retórica que reduce la complejidad moral a un lema vacío.Contexto histórico y consecuencias prácticas
Autora sureña preocupada por la justicia racial y la polarización política del siglo XX, Smith mira con recelo el uso ideológico del término por movimientos totalitarios. La implicación política es doble: rechaza tanto el uso dogmático de la igualdad como la complacencia que permite que otros definan el lenguaje público. Lo que propone, implícitamente, es más precisión moral y vocabulario capaz de proteger la dignidad sin convertir a la persona en un número.Frases relacionadas
“En democracia, todos tienen derecho a estar representados, hasta los estúpidos”
“El único Estado estable es aquel en que todos los ciudadanos son iguales ante la ley.”
“La democracia ha surgido de la idea de que sí los hombres son iguales en cualquier respecto, lo son en todos.”
“Mi ideal político es el democrático. Cada uno debe ser respetado como persona y nadie debe ser divinizado.”
Más frases de Lillian Smith
“La segregación es un mal; no hay forma de vida que pueda deshumanizar tanto al ser humano como la segregación.”
“El corazón humano no se atreve a mantenerse alejado demasiado tiempo de aquello que más lo hirió. Existe un viaje de regreso al sufrimiento del que pocos de nosotros quedamos liberados.”
“Cuando se deja de aprender, se deja de escuchar, de mirar y de hacer preguntas, sobre todo las preguntas nuevas; entonces es tiempo de morir.”
“La fe y la duda se necesitan mutuamente, no como antagonistas, sino trabajando codo con codo para guiarnos hacia lo desconocido.”