“Ningún poder concedido al Estado queda sin ser abusado.”
Lew Rockwell (Llewellyn Harrison Rockwell Jr.) es un comentarista político libertario, activista anarcocapitalista y defensor de la escuela austríaca de economía; además preside el Instituto Ludwig von Mises.
1944
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Significado
Alcance político y ideológico
Lew Rockwell, voz del libertarismo estadounidense, articula una desconfianza radical hacia la concentración de autoridad pública: cuando se delega poder coercitivo al Estado, existe la fuerte inclinación a que ese poder se expanda y se utilice en beneficio propio o de intereses particulares. La observación se apoya en ejemplos históricos: poderes de emergencia que se prolongan, vigilancia que se normaliza, impuestos y regulaciones que crecen sin contrapesos. La frase encierra una tesis sobre la naturaleza humana y las dinámicas institucionales más que un diagnóstico puntual.
Consecuencias y precauciones
La implicación práctica es clara: control institucional y límites claros son imprescindibles si se pretende minimizar el abuso. Eso implica separación de poderes, transparencia, rendición de cuentas y descentralización de decisiones. Al mismo tiempo hay que reconocer un dilema: ciertos bienes públicos exigen autoridad colectiva, pero su provisión requiere mecanismos que reduzcan la tentación de expandir y explotar ese poder. La advertencia funciona, por tanto, como un recordatorio de prudencia al delegar autoridad.
Frases relacionadas
“El mal es árbol que crece y que cortado retoña.”
“No hay nada más corruptor, nada más destructivo de los sentimientos más nobles y mejores de nuestra naturaleza, que el ejercicio de un poder ilimitado.”
“El poder ilimitado corrompe al poseedor.”
“El mando de audacia y decisión, a menudo, incluso en el mal, respeta y obtiene el consentimiento de la humanidad.”
Más frases de Lew Rockwell
“Vivimos en tiempos antiliberales, cuando la elección individual es muy sospechosa. El espíritu legislativo dominante tiende a hacer que todas las acciones sean obligatorias o prohibidas, con cada vez menos espacio para la volición humana. En pocas palabras, ya no confiamos en la idea de la libertad. Ni siquiera podemos imaginar cómo funcionaría. Qué distancia hemos recorrido desde la Edad de la Razón hasta nuestros propios tiempos.”
“La empresa privada crea; el gobierno destruye. Esta es la gran lección económica de nuestros tiempos y de todos los tiempos.”