“El mando de audacia y decisión, a menudo, incluso en el mal, respeta y obtiene el consentimiento de la humanidad.”
Político de origen escocés conocido por su activismo en reformas sociales, la promoción de la educación pública y la defensa de los derechos humanos y la igualdad.
1801 – 1877
Crea una imagen con esta frase
Elige un fondo:
Significado
El encanto de la resolución
Cuando la audacia y la decisión se exhiben con seguridad, muchas personas tienden a alinearse con quien manda, aun cuando la causa sea reprochable. Ese gesto firme reduce la ambigüedad y transmite control; la multitud, fatigada por la duda, concede su asentimiento como si comprara una promesa de orden. Robert Dale Owen, figura vinculada a las reformas del siglo XIX, observa aquí un fenómeno político y psicológico: la forma de la autoridad puede atraer consentimiento humano independientemente del contenido moral de sus fines.Riesgos prácticos y morales
La consecuencia inmediata es que la legitimidad popular puede enmascarar injusticias. Cuando la eficacia retórica suplanta el escrutinio, las instituciones y los ciudadanos pierden capacidad crítica y protección contra el abuso. La lección práctica exige reforzar controles, valorar la deliberación y distinguir entre el magnetismo del mando y la justicia de sus objetivos, para que la aceptación social no se convierta en coartada.Frases relacionadas
“El mal es árbol que crece y que cortado retoña.”
“No hay nada más corruptor, nada más destructivo de los sentimientos más nobles y mejores de nuestra naturaleza, que el ejercicio de un poder ilimitado.”
“El poder ilimitado corrompe al poseedor.”
“Quienes creen que el dinero lo hace todo, terminan haciendo todo por dinero”
Más frases de Robert Dale Owen
“Hay una medida que exige coraje para adoptarla y aplicarla, y que considero la virtud suficiente para redimir a la nación en su hora más oscura: una sola, y no conozco otra en la que podamos confiar racionalmente para aliviar los peligros inminentes, tanto internos como externos.”
“De los derechos injustos que, en virtud de esta ceremonia, una ley inicua me otorga sobre la persona y la propiedad de otro, no puedo legalmente, pero sí puedo moralmente, despojarme de ellos.”