“Debes ser capaz de concentrarte para que todas tus emociones fluyan. Nunca olvides que juegas con tu alma y con tu cuerpo.”
Kareem Abdul-Jabbar es un exjugador de baloncesto estadounidense considerado uno de los mejores de la historia, destacado por su habilidad, técnica y liderazgo en la NBA. Además ha destacado como autor y activista social.
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Significado
Atención y flujo emocional
La capacidad de atención organiza lo afectivo: cuando focalizas, las pasiones no se anulan, se canalizan para que actúen con sentido. En el contexto deportivo y público del autor, la exigencia técnica se cruza con la responsabilidad interior. Concentración permite transformar la intensidad en gesto controlado; sin esa disciplina, la emoción tiende a fragmentar la acción y a desviar la intención.Riesgo y responsabilidad sobre cuerpo y alma
La frase también subraya el coste humano del compromiso: cualquier rendimiento exige mover fronteras que afectan la integridad física y psíquica. Eso obliga a marcar límites, a practicar el autocuidado y a cultivar honestidad consigo mismo. El llamado es a una presencia que combine eficacia y respeto por la propia dignidad, para que el triunfo no llegue a costa de lo que realmente importa.Frases relacionadas
“La conciencia es la voz del alma; las pasiones, la del cuerpo.”
“La conciencia es la voz del alma; las pasiones son la voz del cuerpo.”
“La reflexión es el ojo del alma”
“Todos tenemos demonios en los rincones oscuros del alma, pero si los sacamos a la luz, los demonios se achican, se debilitan, se callan y al fin nos dejan en paz.”
Más frases de Kareem Abdul-Jabbar
“No me siento cómodo sermoneando, pero más gente tiene que empezar a pasar tanto tiempo en la biblioteca como en la cancha de baloncesto.”
“Si asumieran la idea de que pueden salir de la pobreza mediante la educación, creo que sería un cambio más básico y duradero en la manera en que suceden las cosas.”
“Cuando establecemos metas poco realistas y luego no las logramos, eso es otro ejemplo de la derrota interiorizada.”
“En la brillante novela gráfica de Alan Moore, Batman: The Killing Joke, el Joker justifica su conducta psicopática filosofando que todo ser humano está a 'un mal día' de rechazar el velo educado de la moralidad de la civilización ante un universo indiferente.”
“Para él, todos somos agentes dormidos amorales esperando la palabra clave secreta que nos despierte hacia la violencia egoísta.”