“Toda persona que confiese que Cristo Jesús es el Señor, se arrepienta de sus pecados y entregue su corazón a Dios, es hijo de Dios y pertenece a él. En Cristo estamos bien con Dios, somos su justicia y tenemos el poder de Cristo en nosotros para vivir bien.”
Pauline Hutchison 'Joyce Meyer' es una autora y conferencista cristiana estadounidense, conocida por sus programas de radio y televisión difundidos en numerosos países y por haber escrito más de 70 libros sobre la vida cristiana; aunque algunos la vinculan al evangelio de la prosperidad, ella rechaza esa etiqueta.
1943
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Significado
Identidad y pertenencia
La frase sitúa la fe como acto definitorio: confesar a Cristo, arrepentirse y ofrecer el corazón son descritos como condiciones que transforman a la persona en miembro de la familia divina. Aquí la pertenencia no surge de logros éticos sino de una relación recibida; la justicia atribuida por la relación con Cristo redefine la identidad moral del creyente. Ese giro conecta credo y existencia: creer no solo informa la creencia, la incorpora y la convierte en identidad viva.Cambio moral y fuerza espiritual
Desde una perspectiva práctica, la afirmación subraya dos consecuencias: la reconciliación con Dios y la capacidad para vivir conforme a esa reconciliación. En el marco evangélico al que pertenece la autora, esto implica que la transformación interior debe manifestarse en conducta sostenida, impulsada por el poder de Cristo. Implicaciones comunitarias incluyen responsabilidad mutua, esperanza de redención y una ética orientada por una fuerza espiritual que habilita, más que solo exigir.Frases relacionadas
“¿Qué sabemos del mundo invisible? ¡Qué razonamientos, qué curiosidad, qué recelos ha habido acerca de ese impenetrable misterio! De ese misterio, vaguedad e inmensidad surge la forma humana del Redentor Divino. Él nos asegura que hay una vida pura y eterna, y que todo lo que debemos hacer para obtenerla es confiar en Aquel que vino a revelarla y a conferirla.”
“En Cristo vemos una madurez del amor que florece en el sacrificio y en el perdón; la madurez del poder que nunca se desvía del ideal de servicio; una madurez de Dios que supera toda tentación y, por supuesto, la victoria final de la vida sobre la muerte misma.”
“El amor es la única manifestación de la divinidad y es en él, aun traicionado, donde debemos buscar la clave de nuestra existencia”
“La certidumbre es signo de la vida sensata; la grata incertidumbre es signo de la vida espiritual. Estar seguro de Dios significa que somos inciertos en todo lo demás: no sabemos lo que un día traerá. Esto suele decirse con tristeza; debería ser expresión de expectación. Somos inciertos del próximo paso, pero seguros de Dios. Si nos abandonamos a él y hacemos el deber más próximo, él llena nuestra vida de sorpresas.”
Más frases de Joyce Meyer
“Cada vez que cooperamos con Dios, damos un paso más grande, porque cuando Dios nos pide que cambiemos, significa que siempre tiene algo mejor para darnos: más libertad, más alegría y mayores bendiciones.”
“¿Cuál es la verdadera libertad? La verdadera libertad es la posibilidad de no hacer las cosas a mi manera y seguir siendo tan feliz como si las hiciera.”
“Nosotros no somos como robots. Dios promete guiarnos por medio del Espíritu Santo, pero también nos da la libertad de tomar nuestras propias decisiones.”
“La humildad también puede ser uno de los frutos del Espíritu más difíciles de cultivar y de mantener en nosotros. Esto se debe a que, sin humildad, es poco probable que pongamos toda nuestra confianza en Dios.”
“La humildad no es algo que viene naturalmente, pero es una virtud cardinal que debe ser perseguida más que cualquier otra.”