“La felicidad no consiste en el amor propio.”
Joseph Butler fue un clérigo, filósofo y teólogo inglés, reconocido como el principal crítico del egoísmo psicológico en el siglo XVIII. Sostenía que el problema no es que las personas se preocupen demasiado por su propio interés, sino que no se preocupan lo bastante por los demás.
1692 – 1752
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Significado
Antecedentes filosóficos
Joseph Butler, obispo y filósofo del siglo XVIII, articuló una moral que privilegia la conciencia y los afectos morales sobre las pulsiones egoístas. Para él, el término amor propio remite a una forma de interés centrado en el yo que puede desviarse hacia el egoísmo. La felicidad, desde esa perspectiva, no se alcanza mediante la exaltación continuada del propio interés, sino por la armonía entre lo que uno siente, lo que considera justo y la disposición hacia los demás.Implicaciones para la vida cotidiana
La idea plantea consecuencias prácticas: buscar bienestar a partir de la gratificación exclusiva o la autosatisfacción suele generar vacío. La satisfacción durable nace de compromisos, reciprocidad y coherencia moral; actividades que implican cuidado, responsabilidad y generosidad tienden a sostener el sentido de plenitud. En términos contemporáneos, esta posición enlaza con resultados que asocian la conducta prosocial y el propósito vital a mayores niveles de bienestar subjetivo.Frases relacionadas
“La única simplicidad que vale la pena de conservar es la del corazón, la simplicidad que acepta y goza.”
“Yo juro que vale más ser de baja condición y codearse alegremente con gentes humildes, que no encontrarse muy encumbrado, con una resplandeciente pesadumbre y llevar una dorada tristeza.”
“El más feliz es aquel de quien el mundo habla lo menos posible, sea en bien o sea en mal.”
“Un corazón grande se llena con poco.”
Más frases de Joseph Butler
“Cada cosa es lo que es, y no otra cosa.”
“Dios todopoderoso es, sin duda, indiferente a la pasión o al apetito, inmutable ante el afecto; además, no ve ni oye ni percibe las cosas por los sentidos como las nuestras, sino de una manera infinitamente más perfecta.”
“Existe una correspondencia más exacta entre el mundo natural y el moral de la que tendemos a darnos cuenta.”
“La felicidad o la satisfacción consiste sólo en el disfrute de aquellos objetos que, por su naturaleza, son adecuados para los diversos apetitos, pasiones y afectos particulares.”
“El dolor, la tristeza y la miseria tienen derecho a nuestra ayuda: la compasión nos sitúa en la mentalidad de la deuda y nos recuerda que nos debemos tanto a nosotros mismos como a los afligidos.”