“Mientras todo el mundo piensa en la economía, la política, los sueldos ejecutivos y el futuro del euro, debemos hacer todo lo contrario, aunque sea difícil: invertir en el espíritu.”
Rabino ortodoxo británico, pensador y autor, reconocido por su liderazgo espiritual y sus aportes en ética, educación religiosa y diálogo interreligioso.
1948 – 2020
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Significado
Prioridades en disputa
Frente a la obsesión por cifras, mercados y la estabilidad de monedas, Sacks plantea una inversión de rumbo: apostar por la vida interior, la cultura y las normas morales que sostienen la convivencia. La sugerencia brota de una experiencia ética y comunitaria; no abandona el debate económico, pero lo coloca en perspectiva: sin un tejido espiritual robusto, las políticas y las cifras pueden ser eficaces a corto plazo y frágiles a largo plazo. La frase reconoce además el coste político y práctico de esa apuesta, al decir que es difícil.
Qué implica hacerlo
Practicar esa idea exige cambios concretos: educación cívica y artística, liderazgo que priorice la confianza y políticas públicas que fortalezcan la dignidad humana tanto como el crecimiento. A nivel social, puede traducirse en resiliencia institucional y menor polarización. A nivel individual, supone cultivar sentido, responsabilidad y comunidad, operaciones menos cuantificables pero con impacto sostenible.
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“La incredulidad en la magia puede obligar a una pobre alma a creer en el gobierno y los negocios.”
“El dinero y no la moral es el principio de las naciones fuertes.”
“Una nación que gasta más dinero en armamento militar que en programas sociales se acerca a la muerte espiritual.”
“Hay que vigilar a los ministros que no pueden hacer nada sin dinero y a aquellos que quieren hacerlo todo sólo con dinero.”
Más frases de Jonathan Sacks
“El universo no es más que una cuestión de movimiento. Existe, y nos trajo a la existencia un Creador que busca nuestro bien.”
“Los sueños son el lugar donde visitaremos las muchas tierras y paisajes de las posibilidades humanas y descubriremos dónde nos sentimos en casa. Los grandes líderes religiosos eran los soñadores.”
“Si deseas una sociedad libre, enseña a tus hijos lo que significa la opresión. Diles cuántos milagros se necesitan para llegar de aquí a allí. Por encima de todo, anímales a hacer preguntas. Enséñales a pensar por sí mismos.”
“Una sociedad con altos niveles de actividad voluntaria será simplemente un lugar mejor, más feliz que una en la que no los haya.”
“Los adoradores frecuentes también son ciudadanos mucho más activos. Tienen más probabilidades de pertenecer a organizaciones comunitarias, especialmente a las relacionadas con la juventud, la salud, las artes y el ocio, el vecindario y los grupos cívicos y asociaciones profesionales.”