“Vi que un hombre humilde, con la bendición del Señor, podía vivir con poco, y que cuando el corazón estaba puesto en la grandeza, el éxito en los negocios no saciaba el ansia; pues comúnmente, con el aumento de la riqueza, aumentaba el deseo de riqueza. Tenía en mi mente el empeño de pasar mi tiempo de modo que nada impidiera mi más constante atención a la voz del verdadero Pastor.”

John Woolman
John Woolman

Clérigo cuáquero estadounidense y activista por la abolición de la esclavitud y la justicia social, reconocido por su defensa de los derechos humanos y su labor contra la esclavitud.

1720 – 1772

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Significado

Humildad, deseo y la trampa de la abundancia

Observa cómo la vida sencilla puede bastar cuando existe una bendición que lo respalda; sin embargo, al buscar la grandeza el apetito crece más rápido que la satisfacción. Esa constatación apunta a una ley psicológica y moral: la acumulación no calma el anhelo, lo expande. La paradoja tiene efectos prácticos sobre la conducta económica y ética, porque el aumento de bienes suele arrastrar también un aumento de exigencias interiores que difícilmente se llenan.

Ordenar la vida alrededor de una guía interior

Desde su tradición cuáquera, Woolman propone organizar el tiempo y la actividad para mantener atención constante a la voz interior o la guía espiritual. Eso implica elegir límites, renunciar a atajos y evaluar negocios y ambiciones a la luz de principios más amplios. La implicación política y personal es clara: la simplicidad deliberada funciona como freno al consumo ilimitado y como prueba de coherencia entre lo que se profesa y lo que se hace.

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