“El golf apela al idiota que hay en nosotros y al niño; lo pueriles que se vuelven los jugadores de golf lo demuestra su frecuente incapacidad para contar hasta cinco.”
Novelista y ensayista estadounidense, reconocido por su prosa cuidada y su amplia producción en novelas, cuentos, poesía y crítica. Es célebre por la tetralogía protagonizada por Harry 'Conejo' Angstrom, que le valió dos premios Pulitzer.
1932 – 2009
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Significado
Un gesto satírico hacia el juego
Updike convierte el deporte en espejo de las pequeñas pasiones humanas: más que elogiar la técnica, apunta a la mezcla de tontería y regresión lúdica que despierta la actividad. La imagen de jugadores que se infantilizan y pierden la compostura sugiere que el placer del golf reside menos en la competencia que en la ceremonia social que la rodea, con sus ritos, vanidades y distracciones. La ironía funciona como bisturí: desarma la dignidad ostentada por quienes se toman el juego demasiado en serio.Lo que revela sobre quienes lo practican
La observación va más allá del deporte y alcanza hábitos de la madurez: ciertos entretenimientos funcionan como refugio contra la responsabilidad, y a la vez como escenario de afirmación social. Al reírse de la incapacidad para contar hasta cinco, Updike apunta a la fragilidad del adulto que busca consuelo en costumbres infantiles. El comentario no busca humillar gratuitamentamente, sino provocar una reflexión sobre el precio de mantener apariencias mediante rituales absurdos.Frases relacionadas
Más frases de John Updike
“América es un país cuyo centro no está en ninguna parte; Inglaterra, uno cuyo centro está en todas partes”
“Cualquiera que te diga lo que has de hacer, tiene whisky en su aliento”
“En realidad, no puedes escribir para complacer a los críticos, porque probablemente no lo vas a conseguir, incluso si intentas escribir para ellos”
“Somos una sociedad que se ahoga literalmente en basura, comida basura y la cultura basura del entretenimiento”
“La negativa a contentarse, la disposición a arriesgarse en exceso por las propias obsesiones, es lo que distingue a los artistas de los entretenedores, y lo que hace que algunos artistas sean aventureros en nombre de todos nosotros”