“Dios ha cuidado de estos árboles; los ha salvado de la sequía, las enfermedades, las avalanchas y de mil tempestades e inundaciones. Pero no puede salvarlos de los locos.”
Naturalista y escritor estadounidense que promovió la conservación de la naturaleza y fundó el Sierra Club. Difundió su defensa de los espacios salvajes a través de más de 300 artículos y diez libros sobre viajes y exploraciones.
1838 – 1914
Crea una imagen con esta frase
Elige un fondo:
Significado
Protección y resistencia
Muir plantea la idea de que la naturaleza, y hasta la providencia, han venido sosteniendo a los árboles frente a sequías, plagas, avalanchas y tormentas. Hay en esa imagen una capacidad de resistencia acumulada durante siglos: los bosques sobreviven a fuerzas ciegas y repetidas. Sin embargo, introduce una excepción brutal: existe una fuerza humana —la irracionalidad colectiva, el vandalismo o la avaricia— que puede anular esa larga historia de cuidado y regeneración.Contexto e implicaciones
Como naturalista y defensor de los parques, Muir escribía contra la explotación desmedida de su tiempo; su observación apunta a la responsabilidad social y política que acompaña al asalto sobre lo vivo. La lección práctica es clara: proteger ecosistemas exige más que leyes naturales, pide criterio, educación y voluntad pública. Si la especie que piensa actúa sin sentido, puede borrar lo que la naturaleza ha tardado siglos en forjar.Frases relacionadas
“La pintura es la nieta de la naturaleza. Está relacionada con Dios”
“El paisaje es a la pintura americana lo que el sexo y el psicoanálisis son a la novela americana.”
“¿Y Dios habrá patentado esta idea del manicomio redondo?”
“Es curioso: cuando tú le hablas a Dios, eres religioso; pero cuando él te habla a ti, eres un psicópata.”
Más frases de John Muir
“Cuando uno tira de una sola cosa en la naturaleza, la encuentra unida al resto del mundo.”
“El camino más claro hacia el universo es a través de un bosque salvaje.”
“El mundo es grande y quiero echarle un buen vistazo antes de que oscurezca.”
“El sol no brilla sobre nosotros sino en nosotros. Los ríos no fluyen más allá, sino a través de nosotros, emocionando, hormigueando, vibrando cada fibra y célula de la sustancia de nuestros cuerpos, haciéndolos deslizar y cantar. Los árboles ondean y las flores florecen en nuestros cuerpos así como en nuestras almas, y cada canto de pájaro, canto del viento y el tremendo canto de tormenta de las rocas en el corazón de las montañas es nuestra propia canción, y canta nuestro amor.”
“Las montañas están llamando y debo irme.”