“El más humilde es igual al más poderoso. La ley considera al hombre como hombre y no tiene en cuenta su posición ni su color cuando están en juego sus derechos civiles garantizados por la ley suprema del país.”
Juez estadounidense que destacó en la Corte Suprema por defender principios constitucionales y los derechos civiles, dejando una influencia duradera en la jurisprudencia del país.
1833 – 1911
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Significado
Igualdad formal y dignidad humana
El enunciado plantea que ante la ley todos los individuos tienen el mismo valor jurídico, independientemente de su rango social o color de piel. Esa afirmación subraya la pretensión de imparcialidad del Derecho: cuando se activan las garantías civiles consagradas en la Constitución, la llamada "posición" de una persona no debe alterar su trato jurídico. Hay aquí una defensa clara de la dignidad mínima que el orden jurídico promete a cada ciudadano.De la disidencia al cambio institucional
La frase surge como postura crítica frente a decisiones que aceptaban la segregación, y funcionó como argumento moral y legal contra la discriminación racial. Sus implicaciones son dobles: fue un faro para futuras reformas judiciales y políticas públicas, pero también recuerda que declarar igualdad no basta; hace falta aplicación efectiva y transformación social para derribar las barreras materiales que la ley, por sí sola, no resuelve.Frases relacionadas
“Tenemos con los pueblos aborígenes una deuda de cuatro siglos. Les corresponde convertirse en socios plenos en el desarrollo de un Canadá aún mayor. Y la reconciliación necesaria puede ser menos cuestión de textos legales que de actitudes del corazón.”
“La conspiración machista quiso anular la mente femenina”
“Todos los animales son creados iguales, pero algunos son más iguales que otros”
“La prueba para saber si puedes hacer un trabajo o no, no debería depender de la organización de tus cromosomas”
Más frases de John Marshall Harlan
“Nuestra Constitución es ciega al color y no conoce ni tolera clases entre los ciudadanos. En lo que respecta a los derechos civiles, todos los ciudadanos son iguales ante la ley. ... Nos jactamos de la libertad que disfruta nuestro pueblo por encima de todos los demás. Pero es difícil conciliar esa jactancia con un estado del derecho que, en la práctica, pone la marca de la servidumbre y la degradación sobre una amplia clase de nuestros conciudadanos, nuestros iguales ante la ley.”
“Pero, a la vista de la Constitución, a ojos de la ley, no existe en este país una clase de ciudadanos superior o dominante. No existe aquí una casta.”