“El tiempo, en toda crisis, suele ser el ingrediente que falta para hallar una solución. Se consigue mejor mediante un acuerdo para una pausa.”
Historiador militar británico que combinó el análisis lógico de las operaciones militares con un marcado interés por la experiencia humana e individual del combatiente.
1934 – 2012
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Significado
Cuando la prisa fragmenta el juicio
En situaciones de crisis la urgencia tiende a comprimir posibilidades y sesgar decisiones; Keegan señala que lo que suele faltar para encontrar salida es tiempo para pensar, evaluar y negociar. La idea no plantea dilación por sí misma, sino la necesidad de crear un margen donde la información se ordene y se examinen opciones con calma. Ese margen permite transformar reacciones impulsivas en respuestas deliberadas.Pausas acordadas como acto político y estratégico
Desde la experiencia de un historiador militar, la pausa aparece como herramienta práctica: treguas, suspensiones temporales o negociaciones sobre el proceso generan condiciones para soluciones sostenibles. Pedir o conceder tiempo es también un gesto de poder y responsabilidad, porque requiere reciprocidad y honestidad; mal gestionado puede servir para el bloqueo táctico. La consecuencia es clara, la pausa solo tiene valor si se aprovecha para reconstruir consenso y diseñar salidas viables.Frases relacionadas
Más frases de John Keegan
“La Primera Guerra Mundial inauguró la fabricación de muertes en masa que la Segunda llevó a una consumación despiadada.”
“Los rencores de la guerra muerden con rapidez y tardan en sanar.”
“Era en gran medida cierto que toda la realeza europea era pariente; incluso los Habsburgo de Austria, los más imperiosos, a veces mezclaban su sangre con forasteros; y dado que todos los estados europeos, salvo Francia y Suiza, eran monarquías, ello creó una densa red de conexiones interestatales.”
“En 1904 todos los ejércitos europeos tenían planes militares de larga data, notables sobre todo por su inflexibilidad. Ninguno se integraba con lo que hoy se llamaría «política de seguridad nacional», porque ese concepto de liderazgo no existía; los planes eran secretos estrictos, difícilmente comunicables a los dirigentes civiles o entre servicios.”
“Nunca debe exagerarse el efecto que los planes sobre papel ejercen en el desarrollo de los acontecimientos. Los planes no determinan los resultados. Los hechos que desencadena un esquema de acción rara vez son los previstos, son intrínsecamente impredecibles y se ramifican más allá de lo anticipado. Así ocurrió con el plan Schlieffen.”