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Significado
Una máquina que cobra vida propia
Galsworthy sugiere que la justicia, una vez iniciada, adquiere una inercia casi autónoma. El proceso legal funciona como un mecanismo que, accionado por primera vez (una denuncia, una acusación), continúa su movimiento casi independientemente de las intenciones iniciales de quien lo puso en marcha. Una vez que alguien acciona el engranaje judicial, este sigue su curso con lógica propia, generando consecuencias que escapan al control de sus impulsores. Es una observación sobre cómo los sistemas de justicia operan con reglas y dinámicas que trascienden la voluntad individual.
Implicaciones y contexto
El escritor británico, abogado de formación, conocía bien los laberintos del sistema legal. Su advertencia toca un dilema real: quien abre un juicio debe estar consciente de que no podrá detenerlo fácilmente. La máquina demanda pruebas, testimonios, procedimientos; consume tiempo y recursos; afecta a terceros. La cita refleja tanto admiración (una justicia objetiva, imparcial) como inquietud sobre el costo humano de mantenerla en movimiento. Hoy resuena en debates sobre litigios innecesarios y la responsabilidad de quien inicia acciones legales.
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“Dudo de que toda la filosofía de este mundo consiga suprimir la esclavitud; a lo sumo le cambiarán el nombre.”
“Una idea es verdad cuando aún no se ha impuesto”
“La conspiración machista quiso anular la mente femenina”
“En el mundo común de los hechos, los malos no son castigados y los buenos recompensados. El éxito se lo llevan los fuertes y el fracaso los débiles.”
Más frases de John Galsworthy
“El idealismo aumenta en proporción directa de la distancia que nos separa del problema”
“El valor de un sentimiento se mide por la cantidad de sacrificio que estás preparado a hacer por él.”
“Si no pensáis en el futuro, nunca lo tendréis.”
“Sólo hay una regla para todos los políticos del mundo: no digas en el poder lo que decías en la oposición.”