“Agustín no está en desacuerdo con esto, cuando enseña que es facultad de la razón y de la voluntad escoger el bien con la ayuda de la gracia, y el mal cuando la gracia está ausente.”
Teólogo francés cuyo pensamiento y escritos sobre la Reforma Protestante influyeron profundamente en la teología cristiana y dieron origen a la tradición calvinista.
1509 – 1564
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Significado
Facultades humanas y dependencia divina
Calvino está señalando que Agustín concibe la elección moral como acto de la razón y la voluntad, pero condicionado por la presencia de la gracia. La afirmación subraya una antropología en la que las capacidades humanas siguen vigentes, aunque dañadas por el pecado; sin la asistencia divina, esas mismas facultades tienden hacia el mal. La gracia no sustituye la voluntad, sino que la habilita para apuntar al bien, convirtiéndose en el elemento decisivo que transforma la posibilidad moral en acto virtuoso.Responsabilidad y consecuencias teológicas
Ese equilibrio tiene efectos prácticos y doctrinales: preserva la responsabilidad personal mientras reconoce la insuficiencia humana y la necesidad continua de ayuda sobrenatural. En discusiones sobre predestinación y libertad, la tesis sitúa al sujeto dentro de una tensión productiva entre don divino y elección propia. En clave pastoral implica trabajar en hábitos, enseñanza y comunidad que hagan efectiva la gracia en las decisiones cotidianas.Frases relacionadas
“Creo para comprender, y comprendo para creer mejor”
“Es peligroso escuchar. Se corre el riesgo de que le convenzan; y un hombre que permite que le convenzan con una razón, es un ser absolutamente irracional.”
“El hombre que escucha la razón está perdido. La razón esclaviza a todos los que no son bastante fuertes para dominarla.”
“La razón no se sometería nunca, si no se juzgase que hay ocasiones en que debe someterse.”
Más frases de John Calvin
“Todas las bendiciones que disfrutamos son depósitos divinos que hemos recibido con la condición de que las repartamos entre los demás.”
“Que esta sea nuestra regla de buena voluntad y ayuda: siempre que podamos asistir a otros debemos comportarnos como administradores que algún día darán cuenta de sí mismos.”
“No dejemos de esforzarnos al máximo para que podamos avanzar sin cesar por el camino del Señor; y no desesperemos por la pequeñez de nuestras obras. Aunque no lo logremos, nuestro trabajo no se pierde si este día supera al anterior.”
“La única condición para el progreso espiritual es que permanezcamos sinceros y humildes. Tengamos presente nuestro fin; esforcémonos por alcanzar nuestra meta. No nos entreguemos al orgullo ni a nuestras pasiones pecaminosas.”
“Los vicios de los que estamos llenos los ocultamos cuidadosamente a los demás, y nos halagamos con la idea de que son pequeños y triviales; a veces incluso los abrazamos como virtudes.”