“Lees un libro de principio a fin. En los negocios ocurre de forma opuesta: se empieza por el final y luego se hace todo lo imprescindible para llegar a él.”
Jessamyn West fue una escritora estadounidense conocida por sus relatos sobre la vida rural y temas espirituales, cuya obra refleja una visión humanista y una profunda conexión con la cultura estadounidense.
1902 – 1984
Crea una imagen con esta frase
Elige un fondo:
Significado
De la narración al objetivo
La lectura avanza de forma lineal: comienzo, desarrollo y cierre; la observación de West contrapone esa secuencia con la lógica empresarial, donde se define primero el desenlace deseado y luego se diseñan los pasos necesarios para alcanzarlo. Ese giro corresponde a prácticas como el backcasting y la planificación por objetivos: clarifica prioridades, hace visibles supuestos y convierte la meta en criterio para tomar decisiones tácticas. El contraste subraya dos formas distintas de ordenar el tiempo y la acción.Consecuencias para la praxis
Partir del final favorece la eficiencia y ayuda a evitar esfuerzos que no conducen al objetivo, pero también puede imponer rigidez si se olvida la retroalimentación. En proyectos complejos conviene combinar visión final con iteración: fijar un rumbo y revisar constantemente las tácticas según resultados y contextos cambiantes. La idea aplica a lanzamiento de productos, estrategias corporativas y diseño de políticas, donde pensar al revés obliga a descifrar lo imprescindible y a priorizar con criterio.Frases relacionadas
Más frases de Jessamyn West
“Solo un tonto se negaría a entrar en el paraíso de los tontos, cuando ese es el único paraíso al que alguna vez tendrá oportunidad de entrar.”
“En sus simpatías, los niños se sienten más próximos a los animales que los adultos. Juegan con ellos, los acarician y comparten con ellos sentimientos para los cuales ninguno tiene palabras. ¿Acaso han acariciado alguna vez a un adulto con el amor que prodigan a un gato? ¿Abrazado a un mayor con el éxtasis que sienten al estrechar un cachorro?”
“En mi tiempo y vecindario (y en mi alma) había un único criterio por el cual una mujer medía su éxito: ¿la deseaba algún hombre?”
“Podemos amar a un pícaro honesto, pero ¿qué hay más ofensivo que un falso santo?”
“Hoy en día no conozco a nadie que admita haber tenido una infancia feliz. Todo el mundo parece creer que la felicidad denota falta de sensibilidad.”