“Ha habido un esfuerzo concertado para robar la Navidad.”
Lamon Jerry Falwell fue un pastor evangélico y teleevangelista estadounidense, fundador de la Iglesia Bautista Thomas Road y de la Liberty University, y cofundador del movimiento Moral Majority. Se ganó notoriedad por sus campañas públicas contra los derechos LGBT y por promover una agenda conservadora dentro del protestantismo evangélico.
1933 – 2007
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Significado
La acusación como alarma cultural
La frase plantea que existe una maniobra deliberada para quitarle sentido a una fiesta con fuerte carga religiosa y familiar. Se articula como una protesta performativa: apela a la idea de pérdida para activar emociones y cohesionar a un grupo que siente amenazada su identidad. Desde el punto de vista retórico funciona como señal de peligro moral, transformando cambios sociales o laicización en una idea de conspiración organizada.
Efectos sobre política y convivencia
Dicha afirmación surge en el contexto de líderes evangélicos que participaron en las luchas culturales y políticas de Estados Unidos; fue útil para movilizar electores y definir líneas de pertenencia. El resultado real incluye polarización, instrumentalización de la tradición y tensión entre pluralismo y reclamaciones públicas de visibilidad religiosa. Como efecto práctico, la narrativa convierte debates legítimos sobre espacio público en batallas simbólicas, dificultando acuerdos y fomentando una mentalidad de victimización colectiva.
Frases relacionadas
“Las religiones son fundadas en el miedo de muchos y en la vivacidad de pocos.”
“Los hombres temen a los mismos dioses que han inventado.”
“Temo a Dios, y después de Dios temo principalmente al que no le teme.”
“La mayoría de los intelectuales no creen en Dios, pero le tienen miedo de la misma manera.”
Más frases de Jerry Falwell
“Dios continúa levantando el telón y permite que los enemigos de América nos den, probablemente, lo que merecemos.”
“La idea de que la religión y la política no se mezclan fue inventada por el Diablo para impedir que los cristianos gobiernen su propio país. Si hay un lugar en el mundo donde necesitamos el cristianismo, es en Washington. Por eso los predicadores deben superar la intimidación que nos impusieron los liberales, que al mencionar la política estamos degradando nuestro ministerio.”
“Los llamados homosexuales estarían tan dispuestos a matarte como a mirarte.”
“Los homosexuales están avanzando en este país. Recuerden, los homosexuales no se reproducen; reclutan. Y muchos de ellos están tras mis hijos y los tuyos.”
“Espero vivir para ver el día en que, como en los primeros días de nuestro país, no tengamos escuelas públicas. Las iglesias las habrán tomado de nuevo y los cristianos las dirigirán. ¡Qué día tan feliz será!”