“¿Es la naturaleza humana básicamente buena o mala? Ningún economista puede dedicarse a su profesión sin tener en cuenta esta cuestión, y, sin embargo, todos parecen hacerlo. Y todos parecen pensar que la naturaleza humana es básicamente buena; si no, no se sorprenderían por los efectos de la desregulación.”

Jane Smiley
Jane Smiley

Novelista estadounidense conocida por explorar la vida rural y familiar; ganó el Premio Pulitzer en 1992 por A Thousand Acres.

1949

Crea una imagen con esta frase

Elige un fondo:

Significado

La fe implícita en la bondad humana

Smiley señala que la práctica económica descansa sobre una presunción moral que rara vez se explícita: los modelos y las políticas suelen operar como si las personas actuaran mayoritariamente bien. Esa expectativa explica por qué muchos profesionales se sorprenden cuando la desregulación produce comportamientos oportunistas o resultados indeseados; si se partiera de una visión distinta de la naturaleza humana, las previsiones y las medidas habrían sido otras. La observación obliga a mirar con más cuidado cuáles supuestos se incorporan en teorías y modelos, porque de ellos derivan diagnósticos y remedios.

De la literatura a la política: implicaciones prácticas

El comentario proviene de una novelista que observa la vida pública con ojo crítico, no de un tecnócrata, y por eso revela la distancia entre abstracción teórica y experiencia social. En términos prácticos urge diseñar instituciones que no dependan de la benevolencia espontánea: controles, incentivos bien pensados y transparencia reducen el costo de confiar. La modestia epistemológica —aceptar que los agentes pueden comportarse mal o buscar ventaja— cambia radicalmente la forma en que se regulan mercados y se calibran riesgos.

Frases relacionadas

Más frases de Jane Smiley

Jane Smiley

Ver todas las frases de Jane Smiley