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Significado
El azar en los lazos matrimoniales
Jane Austen escribió estas palabras en una época donde el matrimonio era una transacción social más que una elección basada en el amor romántico. Su observación resulta provocadora: sugiere que los resultados de la vida conyugal escapan al control de quienes la viven. No se trata simplemente de pesimismo, sino de un reconocimiento realista sobre los factores impredecibles que moldean cualquier relación. El carácter de la pareja, las circunstancias económicas, los cambios inesperados y las propias transformaciones personales actúan como variables que ningún plan prematrimonial puede garantizar.
Contexto y resonancia actual
Austen vivió en un mundo donde las mujeres tenían opciones matrimoniales limitadas y debían confiar en intuiciones sobre personas que apenas conocían. Desde esa perspectiva, la suerte adquiría un peso considerable. Hoy, aunque disponemos de mayor libertad para elegir pareja y mejores herramientas para conocerla, la cita mantiene validez. Los matrimonios fracasan pese a la compatibilidad inicial; otros prosperan contra toda predicción. Reconocer este elemento de incertidumbre no paraliza la acción, sino que cultiva humildad y permite apreciar lo que funcionó.
Frases relacionadas
“Viven más contentos aquellos en quienes jamás puso los ojos la fortuna, que los otros de quienes los apartó.”
“¿Por qué no dejo de destrozar mi vida buscando respuestas que jamás voy a encontrar, y me dedico a disfrutarla mientras dure?”
“Indudablemente la época más feliz del matrimonio es la luna de miel; lo malo es que para repetirla, han de suceder cosas muy desagradables.”
“El único matrimonio que hace feliz al hombre es el de sus hijos.”
Más frases de Jane Austen
“Me maravillo a menudo de que la historia resulte tan pesada, porque gran parte de ella debe ser pura invención.”
“He sido un ser egoísta toda mi vida, no en teoría, pero sí en la práctica.”
“Como se sabe, los negocios pueden dar dinero, pero la amistad raramente lo hace.”
“Nadie se queja de tener lo que no se merece.”
“La mitad del mundo no puede comprender los placeres de la otra mitad.”