“La gente común recuerda y cuenta aquello que puede comprender y transformar en leyenda. Todo lo demás les pasa sin dejar huella, con la muda indiferencia de fenómenos naturales sin nombre, que no tocan la imaginación ni permanecen en la memoria.”
Ivo Andrić fue un escritor yugoslavo galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1961 por su fuerza épica al retratar temas y destinos humanos vinculados a la historia de su país.
1892 – 1975
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Significado
Memoria y leyenda
Andrić observa que la memoria colectiva actúa como filtro: sólo lo que puede entenderse y convertirse en relato logra perdurar. Lo que excede la capacidad de interpretación queda como un fenómeno anónimo, sin nombre ni trama que mueva la imaginación, y por eso no deja rastro. Transformar un hecho en leyenda exige simplificar, seleccionar y repetir; ese proceso determina qué partes del pasado se vuelven habitables y cuáles se disuelven.Huellas y olvido
Pensada contra la larga historia de los Balcanes, la reflexión tiene peso político y moral: los silencios no son inocuos, configuran identidades y legitimidades. Olvidar lo inasimilable puede impedir la reparación, invisibilizar víctimas y limitar el alcance de la memoria colectiva. Ampliar las formas de nombrar y narrar sería, entonces, una manera de brindar espacio a lo que hoy pasa inadvertido.Frases relacionadas
“En el proceso de la escritura la imaginación y la memoria se confunden”
“La vida sería imposible si todo se recordase. El secreto está en saber elegir lo que debe olvidarse”
“Nuestra memoria no es más que una imagen de la realidad, por lo que nuestra realidad es sólo nuestra imaginación”
“Sólo se inventa mediante el recuerdo”
Más frases de Ivo Andric
“De todo lo que el hombre erige y construye en su afán de vivir, nada me parece mejor y más valioso que los puentes. Son más importantes que las casas, más sagrados que los santuarios. Pertenecen a todos y son iguales para todos, útiles, siempre construidos con sentido, en el lugar donde se cruzan la mayoría de las necesidades humanas; son más duraderos que otros edificios y no sirven para nada secreto ni malo.”
“Si destruyen aquí, en otro lugar alguien más estará construyendo. ¿Acaso no existen todavía países pacíficos y hombres de buen sentido que conocen el amor de Dios? Si Dios hubiera abandonado a esta desgraciada ciudad de la Drina, seguramente no habría abandonado al mundo entero bajo los cielos. No harían esto para siempre.”
“Una cosa no podía suceder: no podía ser que los hombres grandes y sabios de alma exaltada, que levantaban edificios duraderos por amor a Dios para que el mundo fuera más bello y el hombre viviera en él mejor y más fácilmente, desaparecieran en todas partes y para siempre de la tierra.”
“La ciudad y sus alrededores no eran más que los asentamientos que siempre e inevitablemente surgen alrededor de un importante centro de comunicaciones y a ambos lados de grandes y significativos puentes.”
“La ciudad debía su existencia al puente y brotó de él como de una raíz imperecedera.”