“A lo largo de los siglos, el hombre se ha considerado hermoso. Yo, más bien, supongo que el hombre solo cree en su propia belleza por orgullo; de lo contrario no sería realmente hermoso y desconfiaría de sí mismo. Pues, ¿por qué mirar la cara de su semejante con tanto desprecio?”

Isidore Ducasse Lautreamont
Isidore Ducasse Lautreamont

Poeta nacido en Uruguay y radicado en Francia, conocido como Comte de Lautréamont; autor de Los Cantos de Maldoror, obra en prosa poética de imaginería provocadora que influyó en el simbolismo y el surrealismo.

1846 – 1870

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Significado

El orgullo como espejo

Lautréamont propone que la creencia general en la propia belleza surge menos de una constatación estética que de orgullo: afirmarse bello funciona como defensa frente a la sospecha interior. Si el hombre no se creyera hermoso, viviría con desconfianza hacia sí mismo; la actitud altiva ante el otro se convierte entonces en un gesto de autoconfirmación. Mirar con desprecio no prueba belleza, sino la necesidad de sostener una imagen propia frente al vacío de la duda.

Consecuencias históricas y humanas

Escribiendo desde el siglo XIX y con la voz provocadora de Les Chants de Maldoror, Lautréamont cuestiona ideales románticos y la complacencia social. La idea tiene implicaciones morales: estetizar al semejante legitima jerarquías y enferma la empatía. Si la belleza se usa como escudo, la verdadera confianza exige humildad y la disposición a reconocer al otro sin convertirlo en espejo ni rival.

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