“La verdadera victoria es la victoria de la democracia y el pluralismo.”
Político y militar egipcio que ejerció la presidencia de la República Árabe de Egipto tras suceder a Anwar el‑Sadat en 1981 y gobernó hasta su renuncia en 2011 ante masivas protestas; fue detenido en 2011 junto a sus hijos mientras se investigaban posibles delitos.
1928 – 2020
Crea una imagen con esta frase
Elige un fondo:
Significado
Legitimidad y discurso
Al afirmar que la verdadera victoria corresponde a la democracia y al pluralismo, el emisor coloca esos valores como brújula ética y política. Dicha declaración, pronunciada por quien gobernó durante décadas con mano firme, funciona simultáneamente como declaración de principios y como recurso retórico: pretende alinear su accionar con términos universalmente valorados. Democracia y pluralismo aparecen aquí como sellos de legitimidad, pero la coherencia entre palabra y práctica queda en entredicho cuando los mecanismos institucionales permiten concentraciones de poder.Efectos y contradicciones
Las consecuencias son dobles: por un lado, la frase puede aprovecharse para justificar reformas o apaciguar a audiencias internas y externas; por otro, revela la fragilidad de las promesas políticas cuando faltan pluralidad real y rendición de cuentas. La verdadera prueba de esa victoria no está en la retórica, sino en la existencia de instituciones autónomas, prensa libre y sociedad civil capaz de disputar el poder. En ese contraste reside la tensión entre discurso y realidad.Frases relacionadas
“La Revolución Francesa nos enseñó los derechos del hombre.”
“Si vas a adoptar la democracia en el gobierno, el propio gobierno debe permitir que se escuche a la minoría.”
“Es cierto que el republicanismo es la soberanía del pueblo. Hay derechos naturales e imprescriptibles que ninguna nación tiene derecho a violar.”
“¿Son hombres? Entonces háganlos ciudadanos y permítanles votar.”
Más frases de Hosni Mubarak
“Afirmamos nuevamente nuestra posición contra el terror y la violencia. Continuaremos combatiendo el flagelo del terrorismo contra la humanidad y rechazando la cultura del extremismo y la violencia en cualquier forma, de cualquier fuente o lugar, sin importar las justificaciones o motivos, siendo plenamente conscientes de su peligrosidad como una plaga que amenaza la paz y la estabilidad del mundo entero.”
“Continuaremos trabajando por un Medio Oriente libre de conflictos y violencia, viviendo en armonía sin la amenaza del terrorismo o los peligros de las armas de destrucción masiva.”
“La nación islámica debe mantenerse alejada del fundamentalismo, que es contrario al espíritu islámico.”