“Pocos cruzan el río del tiempo y llegan a no ser. La mayoría corre arriba y abajo solo en esta orilla del río. Pero los que conocen la ley siguen su camino, que les llevará a la otra orilla y más allá del reino de la muerte.”
Poeta lírico y satírico romano (Quinto Horacio Flaco), protegido de Mecenas. Autor de las «Odas», las «Sátiras», las «Epístolas» y el «Arte poética», acuñó tópicos como el «carpe diem» y el «beatus ille».
65 AC – 8 AC
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Significado
El río y la orilla
La metáfora del río distingue dos maneras de vivir: la mayoría permanece en la margen, ocupada en movimientos repetidos y superficiales, mientras que un pequeño grupo atraviesa hasta el no ser. Esa travesía no es literalmente muerte, sino enfrentamiento consciente con el tiempo y la propia finitud. Quedarse en la orilla equivale a una vida de ocupaciones sin arraigo; cruzar implica aceptar la pérdida, integrar la limitación y mirar más allá de la urgencia cotidiana.La ley como senda hacia lo eterno
La «ley» en el texto funciona como disciplina interna: conocimiento, práctica ética o forma artística que da coherencia y rumbo. Desde la mirada de Horacio, poeta romano cercano a corrientes como el epicureísmo, existe la posibilidad de una continuidad que no depende solo del cuerpo. Seguir la ley puede significar lograr una permanencia simbólica —a través de la obra, la virtud o la sabiduría— que trasciende el reino de la muerte y redefine qué cuenta como verdadera supervivencia.Frases relacionadas
“La muerte es una vida vivida. La vida es una muerte que viene.”
“Cuando la muerte se precipita sobre el hombre, la parte mortal se extingue; pero el principio inmortal se retira y se aleja sano y salvo.”
“Besos que vienen riendo, luego llorando se van, y en ellos se va la vida, que nunca más volverá.”
“La muerte no llega más que una vez, pero se hace sentir en todos los momentos de la vida.”
Más frases de Horacio
“El tiempo saca a la luz todo lo que está oculto y encubre y esconde lo que ahora brilla con el más grande esplendor”
“Somos engañados por la apariencia de la verdad”
“¿Quién es libre? El sabio que puede dominar sus pasiones, que no teme a la necesidad, a la muerte ni a las cadenas, que refrena firmemente sus apetitos y desprecia los honores del mundo, que confía exclusivamente en sí mismo y que ha redondeado y pulido las aristas de su carácter”
“La palabra una vez hablada, vuela y no torna”
“Lo que hace falta es someter a las circunstancias, no someterse a ellas”