“Todo hombre que, por fin, ha logrado, después de mucho esfuerzo, invocar la divinidad que se oculta en el corazón de una mujer, se sorprende al descubrir que debe obedecer al dios que llamó.”

Henry Adams
Henry Adams

Escritor y historiador estadounidense.

1838 – 1918

Crea una imagen con esta frase

Elige un fondo:

Significado

La dinámica invocadora

Habla de una paradoja: quien consigue despertar en otra persona una fuerza interior termina subordinándose a esa fuerza. Aun cuando la acción parte del deseo, del esfuerzo y de la intención de dominar o poseer, la energía que se despierta adquiere autonomía y exige respeto. En la prosa de Henry Adams hay ironía y observación social: la imagen mezcla lo erótico, lo religioso y lo político para mostrar que el acto creador puede volverse imperativo.

Consecuencias del hallazgo

La frase obliga a pensar en responsabilidad y límites: quienes instrumentalizan a otros para sus fines encuentran luego una fuerza que no se deja controlar. Aplicable a las relaciones íntimas, a la creación artística y a la política, sugiere humildad y prudencia. También invierte roles tradicionales; el que pretendía mandar termina cumpliendo con las condiciones de aquello que engendró, y así se revela una lección sobre poder, deseo y autonomía.

Frases relacionadas

Más frases de Henry Adams

Henry Adams

Ver todas las frases de Henry Adams