“Las leyes y las costumbres pueden crear el vicio, y deben ser, por lo tanto, constantemente objeto de observación y corrección; pero las leyes y las costumbres no pueden crear la virtud: pueden alentarla y ayudar a preservarla, pero no pueden originarla.”
Harriet Martineau fue una escritora y activista social inglesa, reconocida por sus ensayos y por popularizar ideas sociológicas y reformistas.
1802 – 1876
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Significado
Normas, costumbres y su influencia social
Harriet Martineau sitúa la conducta pública en dos planos distintos: las instituciones externas y la disposición interna. En su argumento, las leyes y las costumbres modelan comportamientos y pueden fomentar hábitos negativos, de modo que requieren vigilancia y reforma continua. Al mismo tiempo, reconoce su papel limitado: ayudan a sostener y premiar lo correcto, pero no generan la fuerza moral que impulsa a una persona a actuar bien sin coacción ni recompensa.Responsabilidad cívica y moralidad privada
Es una reflexión propia del siglo XIX crítico de las desigualdades y de la complacencia institucional: Martineau reclama que cambiar normas es necesario pero insuficiente. La implicación política es doble: legislar con conciencia histórica y cultivar la educación moral, el ejemplo y las prácticas comunitarias que formen caracteres. La ética pública exige, por tanto, tanto corrección legal como trabajo paciente en la formación de virtudes personales.Frases relacionadas
“Se ha logrado mucho más para el bienestar y el progreso de la humanidad mediante la prevención de las malas acciones que haciendo el bien.”
“Debemos cuidar del fútbol y hacer lo que sea necesario para promover en el juego los mejores valores éticos y el comportamiento personal.”
“Haz lo correcto, incluso si eso te hace sentir mal. El propósito de la vida no es ser feliz, sino ser digno de la felicidad.”
“Siempre se respeta el camino. La honestidad y la integridad siempre son recompensadas.”
Más frases de Harriet Martineau
“Si se busca una prueba de civilización, no hay nada tan seguro como la condición de aquella mitad de la sociedad sobre la que la otra mitad ejerce el poder.”
“Por mi parte, preferiría sufrir cualquier inconveniente por tener que trabajar ocasionalmente en despachos y en la cocina... que ser testigo de la servidumbre en que se mantiene a la clase servil en Europa.”
“La fidelidad a la conciencia es incompatible con la modestia retraída. Si así fuere, que la modestia sucumba. Sólo puede ser una modestia falsa la que pueda verse así en peligro.”
“¿Qué oficio existe que implique más responsabilidad, que requiera más calificaciones y que, por tanto, deba ser más honorable que el de enseñar?”
“Pero, ¿no es un hecho que la religión emana de la naturaleza, del estado moral del individuo? ¿No es cierto, por lo tanto, que, a menos que la naturaleza esté completamente desarrollada y el estado moral armonizado, la religión no puede ser sana?”