Crear imagen
Elige un fondo:
Significado
La ilusión del contacto directo
Flaubert captura aquí una verdad incómoda sobre la admiración: cuando tocamos lo que idealizamos, quedamos manchados de su falsedad. Los ídolos viven en la distancia, en la reverencia desde lejos. El "dorado" representa esa pátina de perfección que solo existe mientras no la examinamos de cerca. Una vez que buscamos comprenderlos íntimamente, descubrimos que están hechos de lo mismo que nosotros: contradicciones, debilidades, humanidad ordinaria.
Implicaciones prácticas
Esta observación resuena en múltiples contextos. El crítico que analiza obsesivamente al autor que ama; el fan que conoce personalmente a su artista favorito; el estudiante que descubre los defectos de su maestro. En cada caso, la proximidad revela grietas. Flaubert sugiere que la sabiduría radica en aceptar esta distancia productiva, en permitir que nuestros referentes mantengan cierta opacidad. No porque sean meramente ilusiones, sino porque la admiración funciona mejor cuando preserva el misterio.
Frases relacionadas
“Yo soy un hombre de gustos sencillos: siempre me conformo con lo mejor”
“La moda es una forma de fealdad tan intolerable que tenemos que cambiarla cada 6 meses”
“La obra clásica es un libro que todo el mundo admira, pero que nadie lee”
“Uno puede defenderse de los ataques; contra el elogio se está indefenso”
Más frases de Gustave Flaubert
“El futuro nos tortura y el pasado nos encadena. He ahí por qué se nos escapa el presente”
“La necesidad es un obstáculo indestructible; todo lo que sobre ella se lanza se estrella”
“Un corazón es una riqueza que no se vende ni se compra, pero que se regala.”
“A un alma se le mide por la amplitud de sus deseos, del mismo modo que se juzga de antemano una catedral por la altura de sus torres.”
“Ser estúpido, egoísta y estar bien de salud, he aquí las tres condiciones que se requieren para ser feliz. Pero si os falta la primera, estáis perdidos.”