“Una gran reconstitución moral ocurrirá sólo cuando la reforma tenga lugar en los corazones, las mentes y las vidas de cada uno de nosotros; cuando la moralidad sea reinstaurada como prioridad en los hogares del país; y cuando hombres y mujeres, niños y niñas, se den cuenta de que a sus vidas les falta un componente moral crítico y determinen buscar una vida de virtud.”
Religioso y líder estadounidense que sirvió como decimoquinto presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días; para sus fieles fue considerado profeta, vidente y revelador.
1910 – 2008
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Significado
La reforma que comienza adentro
Hinckley plantea que la transformación moral no llegará por decretos ni por campañas públicas, sino por un cambio íntimo: pensamientos, afectos y hábitos ajustados hacia la virtud. Su voz procede del discurso religioso y moral, orientada a una comunidad amplia que valora la familia y la conducta personal. La propuesta enfatiza la responsabilidad individual y la conversión ética como motor de cualquier cambio duradero.De la familia al tejido social
Si el hogar recupera la centralidad ética, la consecuencia sería una cultura cívica más coherente y menos dependiente de soluciones institucionales. Eso implica educación en el carácter, hábitos cotidianos y decisiones pequeñas que, acumuladas, moldean la esfera pública. También es pertinente una lectura crítica: reivindicar la moral personal no exonera la necesidad de atender desigualdades estructurales ni de respetar la pluralidad de valores en una sociedad diversa.Frases relacionadas
Más frases de Gordon B. Hinckley
“No hay nada que embote tanto una personalidad como una perspectiva negativa.”
“El amor es de la esencia misma de la vida. Es la olla de oro al final del arcoíris. Pero es más que el final del arcoíris. El amor está también en el comienzo, y de él brota la belleza que se arquea en el cielo en un día de tormenta. El amor es la seguridad por la que los niños lloran, el deseo de la juventud, el cemento que une el matrimonio y el aceite que evita la fricción devastadora en el hogar; es la paz de la vejez, la luz de esperanza que atraviesa la muerte. Qué ricos son los que lo disfrutan en sus asociaciones con la familia, los amigos, la iglesia y los vecinos.”
“Esta es mi oración por todos nosotros: 'Señor, aumenta nuestra fe.' Aumenta nuestra fe para tender puentes sobre los abismos de la incertidumbre y la duda... Concédenos fe para mirar más allá de los problemas del momento hacia los milagros del futuro... Danos fe para hacer lo que es correcto y dejar que las consecuencias sigan.”
“Sin trabajo duro, nada crece salvo las malas hierbas.”
“Debemos esforzarnos más por edificar el respeto mutuo, una actitud de tolerancia y paciencia entre unos y otros.”