“Si no existiera la inmortalidad, no habría necesidad de templos; tampoco habría necesidad de un matrimonio eterno si no existiera la eternidad.”

Gordon B. Hinckley
Gordon B. Hinckley

Religioso y líder estadounidense que sirvió como decimoquinto presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días; para sus fieles fue considerado profeta, vidente y revelador.

1910 – 2008

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Significado

Rito y trascendencia

La afirmación sostiene que ciertas prácticas religiosas sólo cobran sentido si se cree en una continuidad más allá de la muerte; los lugares sagrados y los vínculos concebidos como permanentes funcionan como respuestas a un horizonte temporal inmortal o eterno. Desde esa perspectiva, los sacramentos y los espacios litúrgicos no son meros símbolos sociales sino instalaciones de sentido que orientan la vida hacia aquello que excede lo visible y lo inmediato.

Contexto e implicaciones

Gordon B. Hinckley, como líder de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, pronunciaba estas ideas para afirmar la coherencia interna entre doctrina y práctica: si la familia y el templo se entienden como reales más allá de la tumba, entonces merece la pena invertir en ellas aquí y ahora. La consecuencia práctica es clara: las creencias metafísicas legitiman compromisos duraderos y dan forma a prioridades personales y comunitarias; desde otra óptica, la misma afirmación expone por qué quienes no comparten esa creencia encuentran esos rituales prescindibles.

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