Más frases de Gonzalo Rojas
“Los demás también mueren como tú, gota a gota, hasta que el mar se llena.”
“¿Cómo no amarte, madre, si me enseñaste a hablar tu lengua? ¿Si soy viento nacido de tu roca?”
“Pero las palabras arden: como un sonido más allá de todo sentido, con un fulgor y hasta con un peso especialísimo.”
“Invéntate una costa donde el mar seas tú para que así conozcas preguntas y respuestas, y no caiga tu rostro al precipicio, pasajero de tu humo.”