“Es cierto que, aunque estos motivos son grandes, no son las razones principales; es decir, no son las que pueden reclamar legítimamente el privilegio de la mayor admiración.”
Humanista y pensador italiano que intentó armonizar corrientes filosóficas y religiosas del Renacimiento, célebre por defender la dignidad y libertad humanas en obras como el Discurso sobre la dignidad del hombre.
1463 – 1494
Crea una imagen con esta frase
Elige un fondo:
Significado
Sobre la jerarquía de motivos
Pico propone que la magnitud de algo no garantiza su primacía moral o intelectual. Propone distinguir entre aquello que impresiona por su tamaño y aquello que sostiene el orden de las razones; la admiración genuina debe orientarse hacia la jerarquía de causas y no hacia el espectáculo de lo grande. Ese matiz obliga a afinar el juicio: no todo motivo voluminoso posee la autoridad justificativa que merece ensalzamiento.
Contexto e implicaciones prácticas
En el ambiente renacentista, donde convergen teología, filosofía clásica y el auge del pensamiento humanista, la observación encaja con una tradición que busca raíces primeras —Dios, la razón, los principios— frente a efectos aparentes. Aplicada hoy, la idea pide discernimiento epistemológico y ético: reconocer qué razones son fundantes antes de conferir honor o confianza. La consecuencia inmediata es una postura prudente ante las grandes causas visibles; exigir plausibilidad y fundamento antes de otorgar aplausos.
Frases relacionadas
“Hay poca gente lo bastante cuerda que prefiera la censura provechosa a la alabanza traidora.”
“La razón se compone de verdades que hay que decir y verdades que hay que callar.”
“El sentido común es el instinto de la verdad.”
“Aunque cincuenta millones de personas digan la misma tontería, ésta sigue siendo una tontería”
Más frases de Giovanni Pico della Mirandola
“La filosofía me ha enseñado a confiar en mis propias convicciones más que en los juicios de los demás, y a preocuparme menos por si se me tiene en buena estima que por si lo que hago o digo es malo.”
“Pero, una vez terminada la obra, el artesano sigue deseando que alguien reflexione sobre su magnitud, ame su belleza y se maraville de su inmensidad.”