“Hasta donde hemos perdido la creencia, hemos perdido la razón. Ambos tienen la misma condición autoritaria y primaria. Ambas constituyen métodos de prueba que, a su vez, no admiten ser probados. Y en el acto de aniquilar la idea de la autoridad divina, damos al traste con aquella autoridad humana de que no podemos dispensarnos ni aún para decir que dos y dos son cuatro.”
Crear imagen
Elige un fondo:
Significado
La autoridad como fundamento del conocimiento
Chesterton plantea una paradoja incómoda: creencia y razón comparten una naturaleza similar que pasamos por alto. Ambas descansan en principios que no podemos demostrar mediante sí mismos. Cuando adoptamos una verdad matemática como "dos y dos son cuatro", no la verificamos infinitamente; simplemente la aceptamos como punto de partida. Del mismo modo, la fe religiosa requiere un acto inicial de confianza. El filósofo sugiere que esta estructura autoreferencial es inevitable, no un defecto exclusivo de lo religioso.
Las consecuencias de rechazar toda autoridad
El argumento crítico de Chesterton apunta a un peligro real: al desmantelar la autoridad divina como ilegítima, corremos el riesgo de socavar cualquier base de certeza. Sin aceptar algunos principios indemostrables, el pensamiento colapsa. Incluso la ciencia opera dentro de convenciones que sus practticantes adoptan por consenso, no por prueba absoluta. Esto no equivale a validar el dogmatismo, pero sí reconoce que el escepticismo radical deviene en parálisis intelectual.
Relevancia contemporánea
Hoy esta reflexión resuena diferente. Vivimos en una época que desconfía de autoridades heredadas, pero quizá hayamos subestimado cuánta confianza estructural necesitamos para funcionar. La cuestión permanece abierta: ¿es posible rechazar unas autoridades sin reemplazarlas por otras?
Frases relacionadas
“Creo para comprender, y comprendo para creer mejor”
“La razón me dice que Dios existe, pero también me dice que nunca podré saber lo que es.”
“Todo el que cree, piensa. Porque la fe, si lo que cree no se piensa, es nula.”
“Prefiero equivocarme creyendo en un Dios que no existe, que equivocarme no creyendo en un Dios que existe. Porque si después no hay nada, evidentemente nunca lo sabré, cuando me hunda en la nada eterna; pero si hay algo, si hay Alguien, tendré que dar cuenta de mi actitud de rechazo.”
Más frases de Gilbert Keith Chesterton
“Puedo creer lo imposible pero no lo improbable”
“No hay cosas sin interés. Tan sólo personas incapaces de interesarse”
“La aventura podrá ser loca, pero el aventurero ha de ser cuerdo.”
“En todo aquello que vale la pena de tener, incluso en el placer, hay un punto de dolor o de tedio que ha de ser sobrevivido para que el placer pueda revivir y resistir.”
“El optimista cree en los demás y el pesimista sólo cree en sí mismo.”