Crear imagen
Elige un fondo:
Significado
La lectura como espejo del lector
Duhamel sugiere que nuestra disposición emocional actúa como filtro en la experiencia lectora. Un libro no es un objeto fijo de significado único, sino un texto poroso que absorbe los estados internos de quien lo abre. Si llegas a una novela triste, hallarás melancolía en sus páginas; si estás eufórico, percibirás esperanza en escenas idénticas que otro lector interpretaría de forma opuesta. La obra literaria, entonces, se convierte en un espacio de encuentro donde el estado de ánimo del lector reescribe constantemente lo que está frente a sus ojos.
Implicaciones para la lectura
Esta observación cuestiona la idea de que la literatura comunica mensajes objetivos. Cada lectura es un acto personal e irrepetible porque nunca regresamos al libro siendo exactamente la misma persona. Esto explica por qué relecturas de la infancia versus la adultez generan experiencias radicalmente diferentes. El significado no reside exclusivamente en el texto, sino en el diálogo vivo entre la obra y quien la lee en ese preciso momento. La literatura, paradójicamente, nos habla más de nosotros mismos que del autor que la escribió.
Frases relacionadas
“La historia cuenta lo que sucedió; la poesía lo que debía suceder”
“Mi deseo es poner en aborrecimiento de los hombres las fingidas y disparatadas historias de los libros de caballerías”
“Escribo para escaparme... Para escaparme de la pobreza”
“No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo”
Más frases de Georges Duhamel
“El mundo ha sido creado para ser recreado”
“Cuando se quiere saber una cosa, lo mejor que se puede hacer es preguntarla.”
“Si quieres hallar en cualquier lado amistad, dulzura y poesía, llévalas contigo.”
“Nunca he engañado a mi mujer. No es ningún mérito: la amo.”
“Las pirámides son el mejor ejemplo de que, en cualquier tiempo y lugar, los obreros tienden a trabajar menos.”