“Deleitarse con la guerra es una virtud en el soldado, una cualidad peligrosa en el capitán y un crimen en el Estado.”
Filósofo, ensayista y poeta nacido en Madrid y formado en Estados Unidos, donde fue profesor en Harvard y escribió su obra en inglés. Autor de La vida de la razón y de la novela El último puritano.
1863 – 1952
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Significado
En el campo de batalla
Cuando el combatiente encuentra placer en la lucha, eso puede alimentar la disciplina, el coraje y la eficacia. Para el soldado la cercanía a la violencia transforma el temor en oficio y su gusto por combatir sostiene la cohesión en situaciones extremas. Esa inclinación puede ser una cualidad funcional dentro de un marco limitado, porque opera sobre experiencias directas y riesgos inmediatos, no sobre objetivos estratégicos ni consecuencias políticas.En la dirección del Estado
El gozo belicoso en un jefe militar altera la prudencia: la guerra deja de ser un medio para convertirse en fin personal, aumentando la propensión a peligrosas decisiones tácticas. Si ese mismo deleite se institucionaliza desde el poder público, entonces la violencia se legitima como política y se cruzan fronteras éticas que convierten la acción en crimen colectivo. Santayana critica así la glorificación del conflicto y subraya la necesidad de controles morales y políticos según la posición que se ocupa.Frases relacionadas
“La virtud es un estado de guerra, y para vivir en ella siempre tenemos que luchar contra nosotros mismos.”
“El único símbolo de superioridad que conozco es la bondad”
“No te pongas en el lado malo de un argumento simplemente porque tu oponente se ha puesto en el lado correcto”
“Al bien hacer jamás le falta premio”
Más frases de George Santayana
“La vida no se ha hecho para comprenderla, sino para vivirla.”
“Los amigos son esa parte de la raza humana con la que uno puede ser humano.”
“Los que no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo.”
“El fanatismo consiste en redoblar el esfuerzo cuando has olvidado el fin.”
“Nuestra adhesión a un jefe natural no es una pérdida de libertad, es el reconocimiento de que nuestras ideas tiene un ejecutor y un intérprete.”