“Me desconcierta tanto pensar que Dios existe, como que no existe.”

Gabriel García Márquez
Gabriel García Márquez

Escritor colombiano.

1927 – 2014

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Significado

La perplejidad ante lo inefable

García Márquez expresa aquí una simetría del desconcierto: tanto la presencia como la ausencia de Dios generan igual confusión mental. No se trata de escepticismo convencional, sino de reconocer que ambas posiciones exigen un acto de fe o de aceptación que desafía la razón. La existencia divina plantea interrogantes sobre el sufrimiento y la libertad; su inexistencia despierta preguntas sobre el origen y el propósito. Ambas direcciones conducen a callejones conceptuales.

El contexto del realismo mágico

El escritor colombiano vivió en una cultura profundamente católica, pero con una visión crítica y secular. Esta afirmación refleja esa tensión permanente entre herencias religiosas y pensamiento moderno. No es nihilismo ni negación, sino honestidad ante la incapacidad humana para resolver lo trascendente mediante la lógica.

La libertad en la incertidumbre

La frase sugiere algo liberador: si ambos escenarios resultan igualmente incomprensibles, quizá la vida no dependa de resolver este dilema. La perplejidad compartida nivela todas las posiciones y otorga legitimidad a la duda como postura vital válida, menos exigente que la certeza dogmática.

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