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Significado
El desafío del tiempo sin propósito
Dürrenmatt plantea una paradoja incómoda sobre la condición humana moderna. Cuando la jornada laboral termina y desaparece la estructura que nos organiza, el ser humano enfrenta algo más desafiante que cualquier obstáculo externo: el vacío de sí mismo. No se trata únicamente de aburrimiento pasajero, sino de la dificultad radical de convivir con la propia consciencia sin distracciones. El filósofo suizo, escritor en plena era industrial, anticipaba que la automatización y las mejoras tecnológicas liberarían tiempo pero generarían una crisis existencial.
La frase cobra relevancia al observar cómo buscamos llenar constantemente ese ocio: redes sociales, consumo acelerado, entretenimiento compulsivo. Estos no son lujos, sino mecanismos de escape. Dürrenmatt sugiere que la verdadera fragilidad humana emerge cuando nadie nos observa, cuando no producimos, cuando simplemente somos. El ocio expone la dificultad de encontrar significado sin validación externa, revelando que la libertad de tiempo puede resultar más angustiante que su escasez.
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“El aburrimiento es una mala hierba, pero también una especia que hace digerir muchas cosas.”
“Poca cosa nos consuela porque poca cosa nos aflige”
“Todos estamos en la cloaca, pero algunos estamos mirando a las estrellas.”
“La ciudad (polis) es una de las cosas que existen por naturaleza; y el hombre es, por naturaleza, un animal político.”
Más frases de Friedrich Dürrenmatt
“El mundo no ha cambiado por la política, sino por la técnica”
“Uno está tan expuesto a la crítica como a la gripe.”
“El mundo no ha cambiado por la política sino por la técnica.”
“Un buen remedio contra la enfermedad del yuppie: invierte más tiempo en tu trabajo que trabajo en tu tiempo.”
“Cuanto más planifique el hombre su proceder, más fácil le será a la casualidad encontrarle.”