Crear imagen
Elige un fondo:
Significado
Honra y fraternidad en Esquilo
Esquilo expresa aquí una posición contracultura para su época. En la antigua Grecia, donde la competencia y la gloria individual dominaban los valores sociales, afirmar que honrar a los hermanos carece de vergüenza representaba una declaración audaz. El dramaturgo rechaza la idea de que reconocer el mérito de quienes comparten lazos familiares fuera algo deshonroso o cobarde. Esta frase desafía la noción de que la lealtad personal debilita la virtud cívica.
El peso del contexto político
Durante el siglo V a.C., Atenas atravesaba tensiones intensas entre estructuras familiares y deberes estatales. Los dramaturgos frecuentemente exploraban este conflicto en sus obras. Esquilo, viviendo en una era de reformas democráticas, plantea que los vínculos de sangre merecen respeto sin menoscabo de la integridad personal. No se trata de elegir entre la patria y la familia, sino de reconocer que ambas lealtades pueden coexistir.
Resonancia contemporánea
La cita sugiere algo aún relevante: la solidaridad con nuestro círculo íntimo no requiere justificación apologética. Valorar a quienes nos rodean, sean familiares o cercanos, forma parte legítima de una vida ética coherente.
Frases relacionadas
“Aquellos que educan bien a los niños merecen recibir más honores que sus propios padres, porque aquellos sólo les dieron vida, éstos el arte de vivir bien.”
“Los apellidos famosos, en lugar de enaltecer, rebajan a quienes no saben llevarlos.”
“Los lazos de la amistad son más estrechos que los de la sangre y la familia.”
“La fuerza de una familia como la fuerza de un ejército se funda en su mutua lealtad.”
Más frases de Esquilo de Eleusis
“La fuerza de la necesidad es irresistible”
“Pocos hombres tienen la fuerza de carácter suficiente para alegrase del éxito de un amigo sin sentir cierta envidia.”
“No es sabio el que sabe muchas cosas, sino el que sabe cosas útiles.”
“Ni aún permaneciendo sentado junto al fuego de su hogar puede el hombre escapar a la sentencia de su destino.”
“Quien no es envidiado, no es digno de serlo.”