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Significado
El paradójico poder de la mesa
Diderot formula una paradoja mordaz sobre el poder y la intención humana. Mientras los médicos dedican sus esfuerzos a preservar la vida mediante el conocimiento científico, los cocineros pueden arruinar la salud simplemente satisfaciendo los placeres inmediatos del paladar. La diferencia crucial radica en la motivación: la medicina persigue un objetivo difícil y desinteresado, mientras que la cocina alcanza sus efectos perjudiciales de manera casi accidental, como efecto secundario del deleite.
Esta observación refleja el siglo XVIII, época en que la mesa abundante se asociaba con estatus y abundancia. Diderot critica cómo nuestra naturaleza humana nos empuja hacia lo placentero sin considerar las consecuencias. No subestima a los cocineros, sino que señala una verdad incómoda: es más fácil ceder a los apetitos que resistirse a ellos. La medicina requiere disciplina y fe; la gula, solo permiso.
Relevancia contemporánea
La cita permanece vigente en nuestro tiempo de ultra procesados y vida sedentaria. Hoy, quizás aún más que en la época ilustrada, vemos cómo la industria alimentaria prospera ofreciendo productos diseñados para ser irresistibles, mientras la salud se convierte en una batalla constante contra nuestras propias preferencias.
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