“Los amores son como las setas, que no sabe uno si son venenosas hasta que ya las ha comido y es demasiado tarde.”
“Para mí la vanidad es una dolencia tan superficial, que basta con rascarme un rato para que se me quite.”
“Un ahorrador es un imbécil que inmoviliza mil francos para ganar cinco, e ignora cuántas cosas bellas se pueden hacer con mil francos.”