Crear imagen
Elige un fondo:
Significado
La ciencia como claridad del conocimiento
Aristóteles establece aquí una analogía potente entre el conocimiento científico y la visión física. Así como la luz permite que los ojos cumplan su función, la ciencia habilita al alma (la mente) para comprender la realidad. Sin luz, vemos oscuridad; sin ciencia, permanecemos en la ignorancia. La metáfora subraya que ambas son herramientas fundamentales para la percepción, ya sea sensorial o intelectual.
El precio del aprendizaje riguroso
La segunda parte de la frase resulta particularmente interesante. Las raíces amargas representan el esfuerzo inicial, el rigor metodológico y la disciplina que requiere el trabajo científico. No es un camino placentero de inmediato. Sin embargo, esos frutos dulces simbolizan las recompensas posteriores: comprensión profunda, capacidad predictiva, dominio de la naturaleza. Aristóteles reconoce que la excelencia intelectual demanda sacrificio preliminar, pero garantiza beneficios duraderos que trascienden el malestar inicial.
Frases relacionadas
Más frases de Aristóteles
“El hombre nada puede aprender sino en virtud de lo que sabe”
“Nunca se alcanza la verdad total, ni nunca se está totalmente alejado de ella”
“La riqueza consiste mucho más en el disfrute que en la posesión”
“Un amigo fiel es un alma en dos cuerpos”
“La historia cuenta lo que sucedió; la poesía lo que debía suceder”