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Significado
Un juego de paradojas sobre el amor y la fidelidad
Alejandro Dumas, con su ingenio característico, formula una paradoja que toca la naturaleza del deseo y la exclusividad en las relaciones. La frase sugiere que algunas mujeres aman tanto que protegen a sus parejas del desgaste, optando por buscar satisfacción fuera del matrimonio. Bajo esta lógica irónica, la infidelidad se reinterpreta como un acto de cuidado, donde la lealtad emocional convive con la transgresión física. Es una crítica velada a la hipocresía social del siglo XIX, cuando los matrimonios funcionaban como arreglos donde el afecto, la atracción y la fidelidad rara vez coincidían.
Contexto y vigencia
Escrita en una época donde las mujeres tenían poco poder de decisión, la cita cuestiona la imposición de la monogamia absoluta. Dumas juega con la contradicción entre lo que la sociedad exigía y lo que los deseos humanos permitían. La ironía funciona como arma: al presentar el adulterio como consecuencia del amor excesivo, expone lo absurdo de un sistema que condenaba a las mujeres a elegir entre la virtud forzada y la represión emocional.
Hoy, la frase pierde su agudeza si ignoramos que hablaba sobre asimetría de poder, no sobre relativismo moral.
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“El dinero no puede comprar amigos, pero puede proporcionarte mejores enemigos”
Más frases de Alejandro Dumas
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