“A veces no sé qué me domina durante un partido. A veces siento que me he trasladado a otro lugar y puedo dar el pase, marcar el gol o superar a mi marcador a voluntad.”
“Fue mi padre quien nos enseñó que un inmigrante debe trabajar el doble que los demás, que nunca debe rendirse.”
“Tuve la suerte de venir de una zona difícil. Eso te enseña no solo sobre el fútbol sino también sobre la vida. Había muchos niños de distintas razas y familias pobres; la gente tenía que esforzarse para pasar el día. La música era importante. El fútbol era la parte fácil.”
“Es difícil de explicar, pero siento la necesidad de jugar intensamente cada día, de luchar en cada partido con fuerza. Y ese deseo de no dejar de luchar es otra cosa que aprendí en el lugar donde crecí.”